Con Sora Ahora Podrás Firmar Tus Documentos Electronicamente

Así ha evolucionado la firma a través del tiempo

Evolucion De La Firma A Traves Del Tiempo Sora

¿Quiénes fueron los primeros en usar la firma para validar un contrato?

Si te lo has preguntado este artículo es para ti.

¿Quién se hubiera imaginado que en 2020, por causa de una pandemia mundial, nos íbamos a adelantar unos 10 años o más en el mundo digital? Y así es la vida, adaptarse o quedarse atrás. Y es que todo ha cambiado, desde cómo se comunicaban hace años, ¿te imaginas seguir utilizando telegramas? ¡Por supuesto que no! Sería súper tardado. Entonces, ¿por qué seguimos firmando en papel?

Solo piensalo por un momento, ¿quién fue el primero en firmar en un papel? y todavía más increíble, ¿por qué si ahora todo ha evolucionado seguimos firmando como nuestros tatara tatara abuelos? 

Nosotros nos hemos cuestionado esto una y mil veces, por eso, nos dimos a la tarea de investigar y traerte este artículo en el que descubrirás cómo firmaban sus contratos nuestros antepasados y porque tenemos que modernizarnos.


De antaño: Así firmaban con símbolos 

En Sora, nos especializamos en la innovación de la firma electrónica y los beneficios que esto puede traer para ti, por ello, nos apasiona la historia de la firma, que está profundamente ligada a la creación de la escritura y los alfabetos, ¿te lo imaginas?

Pero, ¿cuál es la primera primera firma de la cual se tiene conocimiento? La verdad es que hay muchas respuestas a esto, pero muchas fuentes coinciden en que algunos de los primeros ejemplos de firma datan de 3000 a.C, tiempo en el que los sumerios y egipcios comenzaron a usar símbolos pictográficos. No te sientas mal si tu firma parece un garabato, antes así se hacía y ¿adivina?, era válido. 

En 1609, cuando el uso de la escritura en los romanos era todavía más importante, se dio a conocer la que se registra oficialmente como la primera firma: El CID de un noble y líder militar de la España Medieval. 

¿Cuándo se convirtió en algo legal la firma?

Ahora, ¿a quién se le ocurriría que la firma iba a ser importante en términos legales? Realmente se usaba ya para marcar pinturas o escritos, pero para aspectos legales, ¡para nada!, pero la historia nos dice que la firma y la importancia que tiene hoy en día en la validación de contratos no se aprobó hasta que se utilizó para validar contratos y evitar fraudes en 1677 por el Parlamento Inglés. 

Entonces seguimos firmando y avalando todo igual desde 1677, como han pasado los años, todavía muchas personas no se renuevan y siguen considerando que esta es la única manera de validar contratos. 

Otro gran ejemplo del uso e importancia que tomó la firma fue cuando John Hancock firmó la Declaración de Independencia de Estados Unidos poniendo sobre la mesa la importancia de la firma. En este caso, significó la liberación de todo un país, ¡Increíble!

El salto a la innovación

Aunque la firma se mantuvo en papel un tiempo más, pronto, pasó lo que tenía que pasar, la tecnología empezó a aumentar, con la creación y auge de las máquinas de fax, por ello, la legislación tuvo que evolucionar también y empezar a aceptar este nuevo formato de firmas. 

Sin embargo, no fue hasta el año 2000 (sí que se tardaron) en el que el presidente de los Estados Unidos, Bill Clinton, promulgó la ley de firma electrónica, con el que abrió un nuevo panorama para las firmas, su uso e innovación en las empresas del mundo. 

Dale el sí a la firma electrónica

Como ves ha sido un camino largo y ahora en 2020 mucha gente sigue creyendo que una firma electrónica no tiene la misma importancia que una física, pero.. spoiler alert, para allá vamos. Aunque la historia nos dice la importancia de la firma, también nos abre un panorama sobre la importancia de la evolución y, de nuevo, aprender a adaptarse. 

Una firma autógrafa (ya sé, ¿y eso con qué se come?, así se le llama a la firma física) puede ser falsificada fácilmente, lo que vuelve vulnerable al documento, o incluso una persona puede alegar que no es su firma por las variaciones que pueden sufrir los trazos de una firma a otra. A algunos incluso les pasa que su firma cambia con el tiempo y se convierte en todo un lío el tener que aclararlo en cada lugar en el que solicitan una firma. 

La solución a estos problemas llega con la firma electrónica cuyo uso puede ayudarte también a ti a que agilices tiempo y te enfoques en lo que de verdad importa. En Sora contamos con dos servicios de firma electrónica que responden a tus necesidades: Soranomina y Soracontratos

Únete a la revolución de las firmas electrónicas y dale un giro a tu empresa.

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